lunes, 26 de junio de 2017

Los griegos están de moda





Todo lo que se debe saber está en
el pasado de los griegos y sus viejas leyendas. Cuentan las historias de
nuestras constelaciones estelares, las historias de las plantas y flores y los
conocimientos y saberes para afrontar nuestra realidad. 


martes, 23 de mayo de 2017

Sincronicidades fatídicas

Hablando de este asunto tan curioso, hace unos días, un hombre me contó la historia de dos hermanos que eran vecinos de él. Ambos hermanos habían nacido el mismo día pero con una diferencia de un año. Cuando el hermano mayor cumplió 18 años fue atropellado por un sitio en la acera de su puerta y murió. Fue el mismo día de su cumpleaños.

El otro hermano estaba consternado y triste. Aún no había superado el duelo y el día de su cumpleaños, que también era el día del cumpleaños de su hermano muerto así como el aniversario de su atropello, el hermano cruzó casualmente la misma acera y fue atropellado por el mismo taxista y murió también.

Esta extraña historia, que parece el argumento de una película de ficción es real y ha ocurrido. ¿Quizá sea la muestra de que las casualidades no existen?

miércoles, 18 de enero de 2017

Cristopher Reeve, el verdadero Supermán

Cuando era pequeña, la película de Superman, me fascinó. ¡Me encantó el personaje! Un humilde héroe que se oculta bajo la figura de un educado periodista, amable y respetuoso, capaz de guardar su gran secreto frente a cualquier provocación mundana. Sobre todo, el hecho de que pudiera volar era para mí algo sorprendente. Cristopher Reeve, el actor que encarnaba el personaje, era perfecto a mi juicio. Consideraba, siendo una niña romántica como era, que tenía la belleza perfecta para encarnarlo y que le aportaba una dulzura especial (dulzura que, por otro lado, le debía al actor de doblaje y su voz suave).

Como a todo niño que tiene un ídolo y que recibe una mala noticia, fue para mí un duro golpe, saber que el actor había sufrido un accidente que le había dejado tetraplégico.  Mi imagen de Reeve era la de un actor que había encarnado un gran personaje y que había sufrido un revés tremendo en su vida. Después supe que nunca se rindió e intentó caminar hasta el último día de su vida y sólo por eso, yo siempre lo vi como el gran superhéroe que interpretó.

Sin embargo, hace unos meses, un revés melancólico me llevó a leer la verdadera vida de Reeve y me fascinó todavía más la persona confirmándose con más fuerza que la  superó al personaje. Cristopher y su gran esposa, Dana, dedicaron toda su vida a ayudar a personas parapléjicas. Lo curioso de este asunto es que trabajaban por estas personas antes del accidente de Reeve. Pasaron mucho tiempo recaudando fondos para investigaciones que pudieran llevar a estos enfermos a la ilusión de caminar.

Era un gran deportista y le gustaba la equitación. Cuando Reeve quedó paralizado por la caída, tuvo ese momento terrible que tienen las personas que pierden la movilidad y quiso suicidarse. Pero su esposa Dana le dijo que decidiera lo que decidiera estaría con el para siempre. "Sigues siendo tú". Reeves comenta en su libro "Sigo siendo yo" que esas palabras fueron las que le salvaron la vida. Gracias a esas palabras, Reeve y Dana siguieron dejando una hermosa huella en este planeta hasta los últimos días de mi superhéroe favorito.

Gracias por tu ejemplo allá donde estés.

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miércoles, 30 de noviembre de 2016

¿Quiso Dios hundir el Titanic?

Pese a que el arquitecto del transatlántico vivió los últimos terribles minutos de su vida con la culpa de que no había construido un barco lo suficientemente fuerte para resistir una embestida de un iceberg, el caso es que Titanic es la prueba inequívoca de que la ley de Murphy es real porque todo lo que tenía que salir mal, salió mal. Los tornillos de hierro para reducir costes, el supuesto uso de los restos de otro barco para reconstruir el Titanic, el hecho de que el capitán desoyera los avisos de icebers por la zona (e incluso se dice que el mensaje no le llegó por alguna misteriosa razón), su interés por llegar antes de lo previsto, el cambio de señal de socorro, el hecho de que el día anterior se rompiera el telégrafo y esto llevara como consecuencia una acumulación de mensajes de la tripulación provocando una mala respuesta de uno de los telegrafistas al barco más cercano, cuyo telegrafista apagó el telégrafo diez minutos antes del choque del Titanic con el iceberg...

Habitualmente no hay tantos Icebergs en la zona en la que navegaban pero aquella noche había un hecho astrológico inusual y es que el Sol, la Tierra y la Luna estaban perfectamente alineados en su tramo más corto, un hecho que sólo ocurre cada más de 1400 años y que provocó una marea muy elevada, lo que desplazó los icebergs hacia lugares donde no solían estar. 

Un estudio reciente explica también por qué los vigías tardaron en ver al iceberg de la tragedia. Por un lado, los famosos prismáticos que estaban en un armario cerrado con llave impidió la vista pero por si eso no fuera suficiente, ocurrió otro fenómeno sorprendente y es que en esa zona sucedió un fenómeno peculiar que sucede en zonas de mucho frío. El aire frío queda atrapado debajo de una capa de aire caliente generando una bruma que dificulta la visión pero aquí no acaba el fenómeno. Esta capa de frío crea un espejismo visual que hace que el horizonte esté levantado más allá de lo que realmente lo está. La única forma de identificar un iceberg en una noche estrellada sin luna es por el recorte que hace la imagen sobre el cielo estrellado pero este efecto impidió ese recorte. Esto provocó que los vigías vieran el iceberg a un cuarto de milla, un tramo insuficiente para que el barco pudiera frenar o virar. 

Así que pocos botes, un empresario tacaño, un telegrafista enfadado, una señal de socorro nueva, un empleado ordenado que todo lo guarda bajo llave y la alineación de la Luna cometieron el fatal desenlace. Son tantas las causas que es inevitable pensar que había un deseo divino por hundir el barco. 

Todo el mundo piensa que el Titanic fue castigado por Dios por el atrevimiento de decir que era insumergible. Pero empiezo a pensar que esas circunstancias que parecen casi divinas para confabularse contra un barco no son un castigo. El hundimiento del Titanic significó un cambio importante de las medidas de seguridad en navegación, asentó el S.O.S como señal de auxilio, ayudó a fabricar barcos más seguros y no existe un pasajero que no cuente los botes salvavidas de un trasatlántico antes de comprar el billete. En todos los sentidos, la confabulación del Universo para hundir el Titanic, ha tenido como consecuencia, la salvación de potenciales almas posteriores. Si Dios intervino, no creo que fuera como castigo.  Apuesto a que el Titanic no podrá ser nunca rescatado de su sepultura acuosa. Su destino era el de hundirse. 

viernes, 7 de octubre de 2016

La historia más bella de Walt Disney

Disney es conocido por dos cosas, por sus animaciones, las cuales trascendieron en historia del cine, y por los extraños mitos que hay alrededor de su figura (que si está congelado, que si colaboró con el FBI en la famosa caza de brujas de Estados Unidos...) sin embargo hay una parte de su historia con la que he tropezado y que me ha fascinado. Disney montó una empresa mucho antes de la Walt Disney Company, la llamada Laught-o-gram film junto a su amigo y compañero Iwerks con el que ya había trabajado e incluso con el que ya había iniciado un proyecto anterior muy efímero. Con Laught-o-Gram film consiguió algunos trabajos pero su principal contratador quebró y tras él, también cayó el proyecto de Disney.

Walt pasó muchas calamidades hasta levantarse de aquella quiebra. Tuvo que vivir con un tío que le recordaba a diario la importancia de tener un trabajo y para aguantar esas humillaciones por vivir debajo del techo de su tío, Disney había vendido anteriormente su cámara para comprar un pasaje para trasladarse a aquel techo ingrato. Pero Walt estaba destinado para algo más grande y él así lo pensaba y siguió en su empeño de montar una gran empresa pese a que todo le salía mal, no recibía apoyo de su tío, no era contratado en ningún estudio, fue traicionado por sus compañeros una vez que montó su estudio, Mintz, la persona con la que negociaba la comercialización de las animaciones de sus personajes más importantes se llevó a gran parte de sus trabajadores y creó un estudio alternativo para negociar con él una bajada drástica de sus precios...  y es que creer en uno mismo es un auténtico pulso en la vida y sólo triunfan los que mantienen ese pulso hasta el final, los que no dejan doblar su brazo incluso aunque éste está a punto de tocar la madera, los que piensan que en algún momento el viento tiene que virar a su favor y por tanto siguen navegando a contracorriente aunque les cueste toda su energía, los que, en definitiva, creen en sí mismos incluso cuando todo el mundo a su alrededor les dicen que no lo conseguirán.

Por eso me gusta Disney, porque no se rindió y su vida es un ejemplo para los que, como yo, aún seguimos subidos en ese barco que navega en contra del viento.

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